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De buena fuente

Aún operadores de unidades de autotransporte consumen anfetaminas

Agosto 31, 2010

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En México muchos conductores de unidades de autotransporte de carga y pasaje consumen anfetaminas al realizar su trabajo para poder aguantar las jornadas laborales, lo que significa un considerable riesgo para su salud y para la seguridad en carretera.

 

En muchas ocasiones son los propios conductores quienes, con la finalidad de retardar o eliminar los efectos de conducir mucho en largas jornadas de trabajo y que a veces les exigen sus empresas, consumen estimulantes legales sin receta médica que contienen clobenzorex, principio activo de ciertos fármacos utilizados para el tratamiento de la obesidad.

 

CESVI MÉXICO (Centro de Experimentación y Seguridad Vial) advierte en un análisis de esta problemática que se ocasiona por los responsables de tráfico o ventas en las empresas transportistas, quienes definen horarios de entrega y en muchas ocasiones envían a un operador fatigado a realizar otra entrega para no detener o aplazar la operación.

 

“Con esto se crea así un círculo vicioso, en el que institucionalmente se rechaza el consumo de estupefacientes pero en la práctica se permite o hasta se fomenta”.

 

El organismo especializado asegura que también se consumen bebidas energizantes que producen el mismo efecto que las anfetaminas.

 

Cabe decir que cifras oficiales establecen que durante las noches el índice de accidentes mortales en carretera aumenta un 42% a pesar de que en este periodo se reduce en 60% el tránsito vehicular con respecto al día

 

El análisis de Cesvi México establece que estudios realizados en Brasil indican que el 48% de las empresas transportistas reconocen que sus conductores utilizan drogas y de estos el 65% evidenciaron el uso de anfetaminas por los operadores de tractocamiones.

 

En tanto en Estados Unidos, la Administración Nacional para la Seguridad Vial (NHTSA, por sus siglas en inglés) reporta que entre 10 y 22% de los conductores involucrados en algún accidente usan drogas, a menudo en combinación con el alcohol.

 

En México, establece CESVI, los operadores prefieren los estimulantes de tipo anfetamínico, debido a que les ayudan a soportar las cargas de trabajo sobre todo nocturnas, ya que les inhibe los efectos del sueño.

 

Cabe explicar que las anfetaminas provocan en el individuo euforia, aumento de la actividad psíquica, aparición de movimientos repetitivos y estereotipados, disminución de la sensación de fatiga, entre otros efectos.

 

De esta manera, cuando el conductor las consume, puede acabar experimentando un agotamiento de graves consecuencias, tanto para su salud como para la seguridad del entorno vial, ya que a pesar de que inhiben el sueño tienen efectos secundarios como:

 

Reacciones psicóticas o psicosis, Ansiedad e insomnio; Ilusiones y seudoalucinaciones (manchas de luz, percepción de movimientos, flashes,  etc.); Alteraciones perceptivas como una mayor sensibilidad a la luz, dificultades de acomodo visual, visión borrosa, etc.

 

Trastornos del sueño y vértigo; Problemas de concentración y atención; Depresión, nerviosismo y agitación; Aparición de alucinaciones auditivas, y Sensación de ligereza corporal y flotación.

 

En muchos casos sabemos que las alteraciones psicológicas y conductuales que pueden tener efectos fatales sobre la seguridad en la conducción, no proceden solo de las acciones inmediatas de la droga sobre el organismo, sino que derivan de los efectos acumulativos de una intoxicación severa asociada a una historia de adicción.

 

Algunos de estos trastornos son: la toma de decisiones inapropiadas, es decir hacer locuras con el vehículo, cometer infracciones, disminuir la atención, conductas violentas y arriesgadas, percepción distorsionada, distracciones, mayor tiempo de reacción, confusión, entre otras.

 

Derivado de esta problemática general, Cesvi México realiza las siguientes recomendaciones para comenzar a revertir este problema en las empresas de transporte, que si bien no resolverán el problema, sí ayudarán a las empresas a reducir el consumo de drogas en su personal:

 

a) Hacer una supervisión de las rutas por parte del responsable del área de tráfico.

b) Establecer como política dos descansos obligatorios para cada viaje.

c) Si se tiene el recurso asignar a dos operadores por cada viaje tipo “C” son los viajes considerados largos, las distancias pueden ser mayores de 300 km.

d) Desarrollar campañas antidrogas en la empresa.

e) Definir programas de aplicación de pruebas para detectar el consumo de drogas y medicamentos de abuso

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